Es posible que nos muramos todos los días lentamente, quizás por eso he construido mi vida con los materiales más nobles, Cuando se constata que este mundo está yéndose a pique, vienen las palabras flotando escondidas en alguna canción, quizás una mañana Rubén Dario se sentó frente a su máquina de escribir sin sospechar que su poesía llegaría una mañana cualquiera a estrellarse con unos labios que todavía se atrevían a recitarlo, ese asombro de describir el mundo y contarlo con palabras, quizás Silvio Rodríguez tomó su guitarra en la esquina más olvidada del mundo, en esa Habana vieja donde la última revolución es la de los más tristes, allí sentando por donde se fugan los sueños revolucionarios imagino que escribiste Requiem, sería una Ironía si te contara querido Silvio que esa canción llegó una mañana de domingo y Disfrutamos tanto tanto cada parte y gozamos tanto tanto cada todo, llego como un golpe rotundo de belleza, no te confesare quien me la dijo, pero llego desde Nicarágua a este sur también olvidado donde todos guardamos un pedacito de patria, hablamos también de aquellas viejas revoluciones, donde imaginábamos el mundo recién pintado, quizás Rubén Darío esa misma mañana le regalaría por fin el mar a Margarita.
https://youtu.be/0j2pIP_aIj0
Comentarios
Publicar un comentario