El lienzo de la soledad Edward Hooper
En los cuadros de Hopper el tiempo queda abolido como un insecto en el interior de una gota de ámbar es el presente eterno.
Edward Hopper siempre tenia la misma modelo, esa mujer pelirroja, la suya, con el cuerpo ajado pero todavía sensual de pie junto a una cama desecha en la habitación abstracta de un motel, ofrecida a algo, a la primera luz y a las inminencias del día, expectante, con un cigarrillo quemándose olvidado en su mano derecha. la pintura que alivia la pesadumbre donde el tiempo queda en suspenso. Uno entra en un cuadro y se ingresa en el espacio delimitado se acepta el influjo del arte que recorre nuestras venas es como estar dentro de un campo magnético, en los cuadros de Hooper hay casi siempre ventanas nos rodea la misma incertidumbre y la emoción de estar a punto de ver algo, de ingresar en el umbral de otro espacio y de otro tiempo.
Uno quisiera estar solo en ocasiones, solo como están los personajes de Hooper se tiene de lo triste esa expresión decadente pero hay tristezas en las que se confía ciegamente , no se que mas podríamos sentir si fuéramos un personaje de Hopper es como si conocieran la sensación absoluta de abandono, la creencia de que el mundo esta afuera de la ventana, es el vacío el gran tema y de el salen todos los demás uno a veces esta vacío como los personajes de Hopper esa era la manera de contar al mundo sobre el lienzo como si la soledad entendiera la mecánica de las cosas ese hombre sentado en la cama escuchando el silencio existencial.
hay algo que no se escapa en los retratos de Hopper es la soledad en la vida contemporánea llevo el expresionismo abstracto posterior a la segunda guerra mundial, todo se convierte en lugares de quietud hipnótica y de introspección melancólica




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