La nostalgia de los parques
Cuando era niño solía subir a la nave espacial y apretar los ojos y volar en la imaginación, giraba en planetas separados por millones de años luz, Aunque en realidad solo daba vueltas en mi propio centro yo tenía la certeza de que nunca llegaría al mismo punto, era la maquinaria increíble, hoy volví a cerrar los ojos como quien baja lentamente la montaña rusa para escuchar las voces detenidas del tiempo, la risa de los niños, el vendedor de helados que suena la campana, todo el mundo inmutable de los parques, cerrar los ojos para perder la idea exacta de todos los rumbos, mirando el tiempo como un espiral parecido a esa nave que gira enloquecida, quizás hoy, la nave siga girando en su propio centro y yo siga contemplado desde otro punto.

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